El secreto vascular del rendimiento: lo que ocurre en tu sangre cuando entrenas de verdad
Tus músculos pueden recibir hasta 50 veces más sangre durante el ejercicio intenso que en reposo. La diferencia entre un atleta que explota y uno que aguanta está, en gran parte, en cómo gestiona ese flujo.
Cuando comenzamos a realizar un ejercicio físico el sistema cardiovascular se activa produciéndose una vasodilatación con la finalidad de aumentar el caudal de sangre que llega a las células musculares para satisfacer la mayor demanda exigida. El volumen de sangre que irriga el músculo puede aumentar desde 2–4 ml por 100 gramos de músculo por minuto en reposo hasta casi 100 ml cuando la actividad es intensa.1 Este fenómeno —denominado balance vasoactivo— es uno de los determinantes más importantes del rendimiento físico.
Sin embargo, pocas marcas de nutrición deportiva lo trabajan directamente. La mayoría apunta a la proteína, a la caféina o a los carbohidratos. SqualOX® VasoActive Energy está formulado desde el principio para optimizar este proceso, actuando sobre los mecanismos moleculares que regulan la vasodilatación y la formación de nuevos vasos sanguíneos.
El óxido nítrico: la molécula que lo controla todo
Los mecanismos moleculares que regulan la vasodilatación están mediados por el óxido nítrico (NO), una molécula gaseosa con una vida media de escasos segundos (3–5 s) y de síntesis endógena continua mediada por la óxido nítrico sintasa. Este enzima, que tiene tres isoformas, cataliza la reacción que convierte L-Arginina en L-Citrulina y Óxido Nítrico.
El óxido nítrico, además de favorecer la vasodilatación, mejora la eficiencia mitocondrial promoviendo su biogénesis vía activación del PGC-1α.2 Más mitocondrias, más energía. Más vasodilatación, más oxígeno. El mecanismo dual que convierte cada entrenamiento en una adaptación fisiológica real.
“El flujo sanguíneo al músculo puede aumentar desde 2–4 ml/100 g/min en reposo hasta casi 100 ml cuando la actividad es intensa.”
Los valores de arginina y citrulina en plasma son biomarcadores de la capacidad del atleta para liberar oxígeno en las células musculares. Valores de referencia en adultos sanos:
El uso continuado de SqualOX® VasoActive debe reflejarse en un aumento progresivo de ambos valores en los análisis de sangre periódicos del atleta.
La angiogénesis: la adaptación a largo plazo
Una segunda ventaja de la práctica deportiva regular es el aumento de la angiogénesis —formación de nuevos vasos sanguíneos a partir de los existentes.3 El regulador crítico es el VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular), con un valor normal en sangre de 96,2 pg/ml según la Mayo Clinic. El aumento de la capilarización muscular facilita el transporte de oxígeno y aumenta la capacidad energética. El uso continuado de SqualOX® VasoActive debe reflejarse en un aumento de los valores de VEGF en sangre.
Por qué L-Citrulina supera a L-Arginina como suplemento
La disponibilidad de L-Arginina en el organismo proviene de tres fuentes: el recambio proteico (aprox. 70%, muy acentuado en deportistas), la ingesta alimentaria (20–25%, unos 4–6 g diarios) y la síntesis endógena (10–15%, mayoritariamente en riñón con citrulina como precursor).4
Cuando la L-Arginina se administra vía oral, la alta actividad de la arginasa en el intestino degrada una alta proporción: sólo un 50% pasa al torrente circulatorio.5 Además, la L-Arginina influye sobre la hormona del crecimiento (GH) y el IGF-1, factores clave del crecimiento y regeneración celular.6
La administración oral de L-Citrulina elude el primer paso hepático e incrementa la concentración plasmática de L-Arginina en más del doble que la arginina directa.7 El pico máximo se alcanza entre 1 y 2 horas, manteniéndose elevado hasta las 8 horas. Su tolerabilidad gastrointestinal es además notablemente superior.
La Citrulina presente en el organismo proviene de la síntesis endógena y de la ingesta a través de los alimentos. La síntesis endógena es muy compleja y variable.
La ingesta de citrulina en forma de malato confiere ventajas adicionales por la función clave del malato como intermediario del ciclo de Krebs y el metabolismo energético.8
Los cinco ingredientes activos de VasoActive Energy
Combinación de máxima biodisponibilidad: la citrulina eleva el óxido nítrico con mayor eficacia que la arginina directa, mientras el malato potencia la producción de ATP en el ciclo de Krebs. Doble acción vasodilatadora y energética en un solo ingrediente.
Actúa como sustrato inmediato del enzima óxido nítrico sintasa y estimula la secreción de hormona del crecimiento (GH) e IGF-1, los grandes reguladores de la regeneración y el crecimiento muscular.
Sus principios activos —flavonoides, procianidinas, vitexina— favorecen la producción endógena de óxido nítrico vasodilatador. Ampliamente documentado en fitomedicina cardiovascular europea.
El óxido nítrico es altamente reactivo y vulnerable a la oxidación por radicales libres generados durante el ejercicio intenso. La vitamina C actúa como antioxidante de primera línea en el plasma, protegiendo el óxido nítrico de la degradación oxidativa y prolongando su disponibilidad. Es además cofactor esencial para la síntesis de colágeno en las paredes vasculares.
El antioxidante más potente identificado en el reino vegetal, con una capacidad ORAC que supera con claridad a la del resveratrol o la vitamina E. Durante el ejercicio intenso, los radicales libres (ROS) degradan el óxido nítrico antes de que pueda ejercer su función vasodilatadora. El hidroxitirosol actúa como escudo antioxidante sistémico, preservando la cadena completa de mecanismos que VasoActive pone en marcha.
Proviene del proceso propio O2livotecnia®, tecnología desarrollada por nuestro equipo en Tarragona que caracteriza toda la gama SqualOX®. Un activo exclusivo, de trazabilidad completa y origen verificable.
SqualOX® VasoActive Energy
Formulado sobre la bioquímica real del rendimiento vascular. Sin estimulantes. Sin caféina. Con ciencia.
Descubrir VasoActive Energy1. Burton DA. et al. (2004); Dulaney CS. et al. (2023). Muscle blood flow during exercise.
2. Nisoli E. et al. (2003). Mitochondrial biogenesis and endogenous nitric oxide. Science.
3. Egginton S. et al. (2008) y otros (2014–2021). Angiogenesis and VEGF in exercise adaptation.
4. Luiking et al. (2012); Yu Y.M. et al. (1996); Zhou and Martindale et al. (2007).
5. Wu Z. et al. (2016). Intestinal mucosal amino acid catabolism. Journal of Nutrition.
6. Hyun-Seok Oh et al. (2017). L-Arginine and growth hormone secretagogue. Nutrients.
7. Schwedhelm E. et al. (2008); Moinard C. et al. (2008); González & Trexler et al. (2020).
8. Wax B. et al. (2015); Bendahan D. et al. (2002); Hun Young Park et al. (2023).
9. Brixius K. et al. (2006); Tassell M. et al. (2010). Crataegus and nitric oxide production.